El Gobierno colombiano envió, como último recurso, una nota de clemencia pidiendo que reconsideren la decisión.

A Ismael Arciniegas Valencia, colombiano condenado a pena de muerte en China por el delito de narcotráfico, lo ejecutarán a las 8:30 de la noche de este lunes, hora colombiana, de acuerdo a una decisión del Tribunal Popular Superior de la Provincia de Guangdong que fue dada a conocer por la Cancillería colombiana
La Cancillería presentará, como último recurso, una nota de clemencia o de conmutación de la pena, para pedirles a las autoridades chinas que reconsideren la sentencia de muerte. Arciniegas aún no ha sido notificado que en las próximas horas será ejecutado, posiblemente con inyección letal. El vicecanciller Francisco Echeverry advirtió que la cónsul de Colombia en China estará presente durante el protocolo y que además solicitaron la presencia de un religioso católico.
“Vamos a presentar una nueva nota de clemencia, cuando inicie el protocolo de aplicación de la pena de muerte en las próximas horas. En cuanto a cómo se aplica esta pena, las autoridades chinas tienen establecido un protocolo, nosotros tenemos la presencia de nuestro cónsul, hasta cuando las autoridades chinas lo permitan. Ella ha pedido la presencia de un religioso católico, en caso que se siga con la pena de muerte, y se está gestionando una llamada telefónica del señor Arciniegas con su hijo”, expresó el vicecanciller Francisco Echeverry.
Según el vicecanciller, las repatriaciones que se han logrado desde China obedecen a razones humanitarias, por graves enfermedades. En China se penaliza severamente la posesión de más de 50 gramos de cocaína, las penas no bajan de 15 años de prisión. “Los colombianos que hemos repatriado en los últimos meses están afectados por temas graves de salud, el delito de narcotráfico por el cual ha sido condenado el señor Arciniegas es un delito que además se considera una falta gravísima por la cantidad de droga que se le encontró cuando él intentó ingresar a ese país. Eso nos ha dificultado las gestiones un poco más”, expresó el vicecanciller.
“Él se encuentra arrepentido por la comisión de ese delito. Debemos recordar que en ciertas culturas se aplica la pena de muerte para este tipo de delitos, debemos evitar estos golpes e impactos en nuestras familias”, agregó el funcionario.

