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Auge de la cirugía estética: ¿Mejora de la autoestima o presión social?

Las operaciones han aumentado un 30 % en cinco años en Catalunya
La tendencia se vincula a las redes sociales y el autocuidado Es siempre reflejo de una vivencia personalImagen relativa a la cirugía estética
Imagen relativa a la cirugía estética / Freepik

Las intervenciones de cirugía estética han aumentado un 30 % en solo cinco años en Cataluña, según datos de la Sociedad Catalana de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SCCPRE). Detrás de cada operación hay un proceso emocional complejo, muchas veces silenciado. Sara, que prefiere no dar su nombre real, que se operó la nariz, admite que su caso proviene de un malestar profundo con su nariz. La cirujana Ana Sánchez Ponte advierte: “La cirugía estética es un acto médico, no una compra emocional”.

Un complejo que empezó en la infancia

“Había un niño en el colegio que siempre me dibujaba la nariz con un bulto enorme cada vez que me veía de perfil”, recuerda Sara, de cuarenta y tres años. Desde pequeña desarrolló un complejo profundo con su perfil, que la acompañaría durante toda la adolescencia. “Siempre me escondía en las fotos, me tapaba la nariz con la mano». A los diecinueve años, ya universitaria, decidió operarse. Pero por miedo al juicio social, prefirió decir que lo hacía por motivos de salud: “Me inventé que tenía un desvío del tabique nasal. No me atrevía a decir que lo hacía por complejo. Era un tema tabú”.

Me inventé que tenía un desvío del tabique nasal. No me atrevía a decir que lo hacía por complejo. Era un tema tabú

Sara

— Paciente de cirugía estética

Un aumento que ha llegado para quedarse

Casos como el de Sara son cada vez más frecuentes. Una encuesta realizada por la SCCPRE a más de 100 cirujanos plásticos constata que la demanda de intervenciones ha crecido un 30 % en los últimos cinco años. Además:

  • El 75 % de los profesionales detecta una tendencia hacia resultados más naturales.
  • El 40 % ha visto un aumento de pacientes hombres.
  • Las intervenciones faciales, especialmente la rinoplastia y la blefaroplastia (párpados), son las más solicitadas.

La cirugía estética es un acto médico, no una compra emocional

Ana Sánchez Ponte

— Cirujana

Según la doctora Sánchez Ponte este auge no solo responde a motivos estéticos clásicos, sino también a una nueva mirada sobre el bienestar: “Después de la pandemia, muchas personas han reflexionado sobre cómo se ven y cómo se sienten. La cirugía ya no es solo una cuestión de vanidad, sino de autocuidado emocional”.

Reconciliarse con el espejo

Sara describe el postoperatorio como molesto y largo —requirió una segunda intervención por una pequeña complicación—, pero destaca el cambio emocional que experimentó: “Fue un antes y un después. Ya no me escondo en las fotos. Gané mucha seguridad”.

Ya no me escondo en las fotos. Gané mucha seguridad

Sara

— Paciente de cirugía estética

Para ella, lo importante era eliminar el bulto: no quería transformar su rostro, solo dejar de sentirse incómoda con una parte concreta de su cuerpo. “No quería parecer otra persona. Únicamente quería dejar de sentir rechazo cada día”.

Una decisión que debe venir de dentro

La doctora confirma que la mayoría de los pacientes actuales buscan un resultado más suave y armónico. “Se acabó la nariz ‘de muñeca rusa’. Ahora quieren mantener los rasgos propios, pero sin aquello que les molesta”. Aun así, advierte de un nuevo riesgo: “La supuesta naturalidad también puede convertirse en una nueva forma de presión estética. El reto es saber si el deseo de cambio nace de dentro o viene de fuera”. Por eso, subraya la importancia de hacer una buena valoración emocional antes de cualquier cirugía: “Si hay un malestar profundo o una expectativa desconectada de la realidad, puede ser contraproducente. El objetivo no es la perfección, sino el equilibrio emocional”.

El reto es saber si el deseo de cambio nace de dentro o viene de fuera

Ana Sánchez Ponte

— Cirujana

Sara lo tiene claro: “Si tienes un complejo que te limita, adelante. Pero si lo haces solo porque tienes arrugas o porque te comparas con un filtro, piénsatelo bien. Podrías entrar en una rueda sin fin.”

TOMADO DE: lavozdelaopinion.com