El Diario Colombiano
Antioquia Movilidad

Pico y placa, ¿una medida que pide ser revaluada en Medellín?

El pico y placa es una medida agotada. Así lo creen tres expertos consultados por este diario. No en vano, y teniendo en cuenta la actual pandemia y la baja en la circulación vehicular, el director del Área Metropolitana, Juan David Palacio, propuso que este fuera aplicado 24 horas cada dos semanas.

El anuncio causó revuelo, pero es solo la punta de lanza de una discusión que lleva años y parece no acabar.

Consultado sobre la propuesta de Palacio, el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, advirtió que es “buena, pero cada alcalde tiene que analizarla”. Por ahora, expresó Quintero, se están planteando alternativas para el retorno de la medida.

Pero el mandatario fue más duro: “El modelo anterior de pico y placa, el que se estaba utilizando, es un fracaso y creó un incentivo perverso: la gente, en lugar de andar menos en carro, compró más carros viejos”.

Y ese aumento en el parque automotor que menciona Quintero es uno de los temas centrales de la discusión. En 2005, cuando fue instaurado el pico y placa por primera vez, explicó Iván Sarmiento, PhD en ingeniería de transporte, fue eficiente. Sin embargo, tres años después, cuando Alonso Salazar era alcalde de Medellín, la medida tuvo que ser replanteada, pues el parque automotor había crecido en un 20 % y el pico y placa había reducido la capacidad de circulación en las vías.

Fue entonces que se decidió poner restricción de cuatro placas a la semana en la mañana y en la tarde. “La situación mejoró. Volvimos a la fluidez de 2005. Pero en 2012, con el crecimiento de número de vehículos, volvimos a la congestión”, dice Sarmiento.

En 2012, con Aníbal Gaviria como alcalde de Medellín, se liberaron las periferias de la medida de pico y placa. En total, el 60 % de la ciudad, contando los corregimientos, quedó exenta de la medida. Pero hoy, cuando por el Área Metropolitana ruedan más de un millón y medio de vehículos según el RUNT, la medida del pico y placa se ha quedado corta, por lo que han surgido nuevas alternativas que no están libres de polémica.

Cobro, ¿una opción?

En 2011 y luego en 2018, la alcaldía de Medellín hizo estudios para saber si, cobrando por congestión, se podía reducir el tráfico. El experto Sarmiento señaló que, a pesar de los estudios y de que el tema quedó consignado en el POT desde 2014, la administración anterior descartó el tema.

“Ahora se está retomando el cobro por congestión. La opción sería cobrar por entrar a ciertas zonas de la ciudad, como el centro o la Avenida El Poblado hasta la Milla de Oro. La restricción sería solo del 10 % de la ciudad. El otro 90 % se podría librar de medidas”, anotó Sarmiento.

El PhD indicó que es una opción adecuada, pues el cobro podría ajustarse según los niveles de congestión. Es decir, si hay más flujo de vehículos, sube la tarifa. “Así la gente pensaría si de verdad tiene que sacar el carro o es mejor moverse en transporte público”, concluyó.

Fabio Nelson Giraldo, experto en normas de tránsito y seguridad vial, expresó que la medida de cobro no es necesaria. “Yo haría un pico y placa de 24 horas, una vez a la semana. El cobro por congestión no creo que sea una necesidad. Sería mejor buscar diferentes horarios para las movilizaciones de la industria, fomentar el teletrabajo”, aclaró.

Sin embargo, para Sarmiento el pico y placa de 24 horas podría tener consecuencias indeseables, como que la gente compre más vehículos.

“No creo que eso pase si la restricción es una vez a la semana. Si le guardan el vehículo tres veces a la semana, la gente sí compraría otro carro. Otra cosa es que hace falta pedagogía: la gente tiene que entender que para recorridos de menos de 10 kilómetros no es necesario usar el particular”, respondió Giraldo.

El experto concluyó con una frase contundente: “Sería una desfachatez cobrar por congestión teniendo en cuenta que no tenemos mallas viales óptimas. Ahora bien, si se hace el cobro, que sea solo en el centro, pero no a nivel metropolitano”.

Para José Fernando Ángel, exsecretario de movilidad de Medellín, el cobro sería una medida “clasista”.

Sin embargo, consideró que tendría un aspecto positivo: la plata recaudada iría al transporte público. “Debemos entender que es solo una medida paliativa, al igual que el pico y placa. La única solución de fondo es robustecer el sistema de transporte público”, concluyó Ángel.


CONTEXTO DE LA NOTICIA

INFORME

EXPERIENCIAS EN EL PLANO INTERNACIONAL

José Fernando Ángel, exsecretario de movilidad de Medellín, recordó la experiencia de Londres, la mayor ciudad del Reino Unido. Allí desde febrero de 2003, se aplica una tarifa a quienes van al centro de la ciudad en sus carros. Al comienzo, el costo, que se paga en una especie de peaje urbano, era de 5 libras. Hoy, 17 años después, la tarifa está en 11,5 libras. El objetivo era bajar el tráfico y reducir las emisiones, cosa que, según las autoridades británicas, se ha logrado. La propuesta para Medellín sería parecida, como lo advierte Iván Sarmiento: por medio de un cobro electrónico.


Tomado de: www.elcolombiano.com